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5 claves para decorar estilo industrial

 

1. Todo a la vista

Esta es sin duda una de sus características principales. Este estilo nació allá por los años 50 en New York cuando músicos, pintores y poetas hicieron de las antiguas fábricas su hogar. En ellas abundaban las vigas, tabiques y suelos de hormigón, las cañerías a la vista y unas maravillosisimas paredes de ladrillos. Por cierto, si quieres saber como puedes conseguir una pared de ladrillo visto, aquí puedes encontrar varios tips para conseguirlo ????

Ahora bien, nuestros pequeños pisos modernos poco o nada tienen que ver con los antiguos y gigantescos lofts neoyorkinos de los años 50 pero ¡que no cunda el pánico!. Hoy en día, sobre todo por internet si vives en ciudades pequeñas, podéis encontrar multitud de facilidades para imitar, acertadamente, este estilo: muebles envejecidos con la pintura desconchonada, estanterías o muebles de baño que simulan tuberías vistas, papel decorativo que se asemeja bastante bien al ladrillo visto o, incluso, vigas artificiales. O, también, para los más mañosos, infinidad de DIY para poder conseguir tu mismo algunos muebles u objetos de decoración de estilo industrial

 

2. Fuera paredes

Sí, aunque esto sea común en varios estilos decorativos, en el estilo industrial es ¡el must have! Las anteriormente mencionadas fabricas donde surgió este estilo eran enormes y completamente diáfanas, amplias y abiertas, con una ventanales enormes que aportaban gran luminosidad. Pero, seamos realistas, son pocas las ocasiones en las que podemos contar con un piso/apartamento/casa con la cantidad de metros y la distribución ideal para este tipo de estilo. La clave está en “parecer pero no ser”. Podemos abrir la cocina al comedor o al salón por medio de una barra americana, colocar paredes de cristal o tabiques que no lleguen al techo…

Son muchas las opciones ¡tan solo hay que echarle imaginación!

 

3. ¡Viva el metal!

Y no, no me refiero al estilo musical, que también ;). En las fábricas donde surgió este estilo abundaba el metal en paredes, ventanas, lamparas… ¡era el rey de la casa! Y eso es lo que tenemos que mantener si queremos una casa industrial: metal a tutiplén. Hierro, cobre, acero, aluminio… serán algunos de nuestros aliados a la hora de decorar. En paredes, sillas, muebles, mesas, cocinas, lamparas ¡todo lo que podáis imaginar!
Es cierto que el metal es un elemento que asociamos con un entorno frío y poco adecuado para una casa. Este contra se solventa fácilmente con la introducción de elementos naturales como pueden ser la madera, mejor sin tratar para no romper la estética, textiles como el lino, cuero o arpillera y plantas, no demasiado coloridas ni muy llamativas.

 

4. ¿Monocromatico? ¡Anda ya!

Este estilo suele estar asociado a una gama cromática bastante pobre: negro, gris, blanco y algunos tonos tierra.Si bien es cierto que, últimamente, a esta gama se le ha añadido también el azul y ¡para de contar! Bajo mi humilde opinión, la base cromática del estilo industrial, sin duda alguna, es el negro. Negro y gris. A partir de ahí, podéis jugar con ellos como queráis. A mi me gusta mucho cuando veo combinaciones con amarillo o con rojo. 

Son colores muy vivos que, en su justa medida, dicen mucho y aportan mucha alegría a un estilo tan serio. También me gusta verlo combinado con colores pastel en plan verde mint u oro rosa, un estilo más Shabby Chic. Sinceramente, creo que en cuanto a colores, en la variedad esta el gusto.

Siempre que sea bien combinado, con este estilo pega casi todo. ¡Incluso estampados!.

 

5. Aspecto antiguo y decoración minimalista

Otros de sus puntos fuertes es el estilo de sus muebles: envejecidos, con la pintura decapada o el metal oxidado.
Como mencioné hace un rato, hoy en día y gracia a internet es posible encontrar casi de todo. Desde objetos de decoración ya envejecidos, pasando por tiendecitas de segunda mano que tienen antigüedades prácticamente únicas, hasta tutoriales de como envejecerlos nosotros mismos. Ya es cuestión de bichear un poco y elegir lo que más nos guste.

A la hora de decorar ¡cuidado!. Como otros tantos estilos, este busca mantener el orden y aprovechar al máximo las estancias. ¡Aquí no vale eso de cargar las estanterías como si no hubiese mañana!. ¡NO!

La idea principal es escoger con cuidado todo lo que usaremos para decorar y conseguir un ambiente en armonía con piezas únicas y llenas de personalidad: libros antiguos, jarrones de vidrio, maletas o máquinas de escribir viejas, sillones o lamparas vintage. Como siempre, la decoración no debe estar reñida con la funcionalidad.

 

Y fin, serafín. Creo que estas son las claves más importantes a la hora de intentar conseguir este estilo en nuestro hogar. En decoración no hay nada escrito y debemos combinar hasta encontrar algo que nos guste y nos haga sentir agusto.
¿Y tu qué? ¿Te atreves con el estilo industrial?

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