Nadar dentro de casa: las piscinas de interior

Nadar dentro de casa: las piscinas de interior

23 agosto 2011

¿Quién no sueña con zambullirse en una piscina climatizada todo el año, sin necesidad de salir siquiera al jardín? Las piscinas de interior son menos frecuentes que las exteriores y suelen verse como un lujo dados los elevados gastos de calefacción que implican. No obstante, cada día hay más empresas que fabrican y colocan piscinas de interior en casas particulares, con instalaciones cómodas, higiénicas y nada complejas.

Es cierto que las piscinas suelen asociarse al disfrute del verano al aire libre. Pero también es cierto que las piscinas interiores presentan algunas apreciables ventajas respectos a la clásica pileta de jardín. En primer lugar, su mantenimiento es más sencillo ya que no se exponen a los factores contaminantes del exterior (tierra, hojas, insectos, lluvias…). Por otro lado, son una opción excelente para las personas que, por motivos de salud, necesiten tratamientos constantes de hidromasajes o hidroterapia. Sobra mencionar que las piscinas interiores son ventajosas para las zonas donde el clima es frío durante todo el año.

Hay dos modalidades para instalar una piscina dentro de casa. La primera es construirla dentro de un espacio ya existente, que se ha decidido dedicar por completo al ocio acuático. Para ello es necesario acondicionar pisos y paredes, siempre que el subsuelo no presente problemas. En ese caso, la segunda modalidad de construcción resulta más adecuada: instalar la piscina en el exterior y edificar en torno a ella el espacio que la albergará, conectado al interior de la casa.

Cualquiera sea la opción de instalación elegida, será necesario instalar en esa pieza un buen sistema de climatización y deshumidificación, para evitar que la estructura se deteriore con la excesiva humedad y que el vapor de la pileta no convierta la habitación en un sauna. La cerámica y el mármol antideslizantes son los materiales más favorables para revestir esta habitación, en virtud de su resistencia y condición impermeable. Además, la nobleza de estos revestimientos dan un tono estético elegante a la decoración, complementando la exclusividad que supone una piscina dentro del hogar.

Las piscinas de interior, en su mayoría, no son tan extensas como las exteriores, ya que sus usos son bastante disímiles. Para dar sensación de amplitud al área de piscina interior, un óptimo recurso es instalar cerramientos de vidrio que puedan abrirse completamente al jardín durante los días cálidos. Además de ser más fáciles de construir que una pared entera, estas estructuras de vidrio brindan mucha luz natural a la piscina, complementada por una buena iluminación artificial para nadar a la noche con total tranquilidad.

Para decorar esta exclusiva sala de nado, se puede jugar con diversas intensidades lumínicas derivadas de lamparitas ubicadas en diferentes áreas de la habitación. Si se desea dar aire natural al entorno de la piscina, nunca están de más las plantas y flores y las áreas de descanso construidas en madera (siempre protegida por un buen sistema anti-humedad). Reposeras y mesitas auxiliares completarán la relajante ambientación de la piscina.

Hay (0) comentarios:

Aún no hay comentarios, se el primero!

Dejar un comentario sobre el árticulo :

Los campos marcados con un * son obligatorios.





Escribe los caracteres tal y como aparecen en la imágen