La personalidad y la decoración de interiores
7 marzo 2010La decoración de interiores es el arte de disponer de todos los elementos que equipan los ambientes de manera armoniosa y funcional.
La decoración debe cumplir con una serie de factores premisas como las necesidades de quienes habitan el espacio, el gusto, las necesidades de la construcción. En todo el proceso debemos hacer elecciones (materiales, mobiliario, colores, telas, etc) las que están determinadas por el gusto personal de quien realiza la decoración y por lo tanto, dependen de su personalidad. Cuando la decoración se hace para otra persona, se debe tomar en cuenta la personalidad de dicha persona.
El proyecto de decoración de interiores:
Cuando se realiza el proyecto de decoración de interiores debemos tomar en cuenta a las personas que viven en el sitio que se va a decorar, es necesario saber cuántas personas vivirán en ese espacio, cómo viven, sus personalidades y gustos, si hay niños.
Todos estos factores determinan la elección por un proyecto decorativo, pues condicionan los colores elegidos, la opción por mobiliario que requiere o no protección, en caso de que haya niños en la casa; los horarios de cada miembro de la familia, entre otros.
Al realizar la decoración del hogar es necesario contar con un orden para las tareas, seleccionar qué habitación se decorará primero, cómo se desea que sea, marcar las piezas claves, función que cumplirán las habitaciones, si privada o social.
Es muy importante que el decorador y su cliente congenien, para evitar que se intente imponer un diseño o un cambio de vida o estilo en el cliente. Es trabajo del decorador interpretar las necesidades reales del cliente, pero siempre respetando sus gustos.
El aspecto estético de la decoración es el elemento en que más pesa la personalidad, ya sea del cliente que solicita el trabajo y del decorador que da respuesta a esa solicitud. La decoración debe ser un reflejo de la personalidad de las personas que habitan los espacios. Debe ser acogedora, confortable y funcional y ajustarse a sus dueños de modo que los identifique. Una solución decorativa que no se parece a sus habitantes no puede ser exitosa.
Otro aspecto en el que incide la personalidad es en el clima de cada habitación. Este clima se logra mediante la disposición del mobiliario, los colores elegidos, las texturas, que permiten lograr ambientes cálidos y relajados (sala, dormitorio), o ambientes funcionales y limpios (baño, cocina), calmo y funcional (comedor).
Una decoración efectiva es aquella que define a las personas que la habitan.


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Hay (1) comentarios:
Caty Dutra
10 de junio de 2011
Me encanta la forma sencilla y exacta con lo que definen.