Decoración oriental

El espíritu de la decoración oriental

23 mayo 2009

El espíritu de la decoración oriental

La decoración oriental está dominada por el espíritu Zen, que aporta un clima tranquilo y sosegado a los hogares. La clave para conseguir una decoración estilo oriental está en la serenidad.

Este estilo se basa también en el orden y el minimalismo, con espacios bien distribuidos y definidos. Las zonas comunes gozan de un amplio espacio y una apertura hacia las restantes zonas y al exterior. Pero las zonas íntimas, permanecen resguardadas.

Cómo lograr la decoración oriental:

Las paredes juegan un papel importante en la decoración oriental, por lo general son blancas, pero pueden adoptar tonos lavanda o lila, incluso el tostado. Pero los colores deben armonizar con el entorno.

Hay una serie de complementos que nos ayudan a lograr el clima adecuado y el equilibrio, como las velas y los inciensos, que aportan aromas suaves y relajantes. Las mesas bajas, son imprescindibles para crear el estilo oriental, de maderas nobles y oscuras, lisas o ricamente decoradas, con tallas, taracea o pintadas.

Esta decoración busca trasladar el ritmo de vida oriental a nuestro espacio occidental, mediante a imposición de su filosofía de despojamiento y equilibrio, junto con la pureza de formas.

Los materiales más empleados son las maderas naturales, principalmente de haya. Los muebles deben ser de líneas simples y de formas puras. Pero también puede haber elementos ricamente elaborados, como biombos, mesas repujadas o taburetes tallados.

Las líneas curvas no son aceptadas, excepto en ciertos elementos como bancos y mesas bajas. Las líneas rectas llevan al orden en la decoración oriental. El confort se mezcla con la sobriedad, se buscan los desplazamientos libres de obstáculos a lo largo de la vivienda.

La iluminación es un factor determinante para crear el clima de los ambientes, será suave, sensual, lograda mediante la iluminación indirecta.

El salón puede pintarse en colores claros como el beige, para dotarlo de amplitud y calidez. Es la principal habitación del hogar, por lo que debe destacar.

Los objetos ornamentales se reducen al mínimo, pero están dotados de significado. Un jarrón de cristal con piedras, una botella con flores secas, pueden bastar para decorar una sala oriental.

Para las paredes podemos emplear pintura en degradé, y en este caso no colocaremos cuadros, pero si son lisas, podemos colocar cuadros enmarcados un madera fina, pintada de negro, y los motivos a utilizar serán geométricos, también puede ser caligrafía china o japonesa.

Hay (1) comentarios:

  1. maria rosa

    7 de abril de 2010

    mis muebles son marrones oscuros , deseo pintar las paredes que color le podria poner mil gracias

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