Ambientes en blanco y negro
19 Febrero 2010
Una combinación clásica de la decoración de todos los tiempos es el blanco y negro. El equilibrio de esta combinación entre la luz del blanco y la oscuridad del negro se presta para infinidad de diseños.
Esta receta asegura ambientes refinados, sorprendentes y de gran belleza estética. La mezcla de blanco y negro está presente desde el pasado y tuvo sus momentos de gloria. En los años 1920, estuvo incluido en la decoración obedeciendo a las pautas de un minimalismo oriental. Lo encontramos en los tradicionales pisos de damero, tanto en cocinas rústicas, salones neoclásicos, o baños Art decó.
La combinación aprovecha las connotaciones de ambos colores (blanco como símbolo de pureza, sensibilidad, vida, etc. y negro como símbolo de suciedad, oscuridad y muerte). A pesar de que estos colores juegan maravillosamente entre sí, es necesario tener mesura, porque no la armonía no sólo depende de los colores, también interviene la arquitectura y su equilibrio, los elementos decorativos y también la iluminación.
Características del blanco y el negro:
El blanco es la sumatoria de todos los colores del espectro solar y el negro, es la ausencia de luz, por lo que la absorbe completamente. Estas características deben tomarse en cuenta al momento de pensar en utilizar estos colores para la decoración. Si queremos iluminar un rincón, entonces recurriremos al blanco, pero en caso contrario, recurriremos al negro.
A la hora de emplear esta combinación en la decoración del hogar, debemos actuar con cautela, pues podemos incurrir en errores como la inadecuada iluminación, que haría que el blanco resultase molesto, o que el negro desapareciera. Para lograr un efecto agradable con estos colores, recurriremos a la luz indirecta y cálida. Para crear ambientes relajados podemos utilizar pantallas negras opacas.
Algunas aplicaciones del blanco y el negro:
El blanco tiene un lugar tradicional en las paredes de los salones, debido a su capacidad de ampliar los espacios. En cambio, el negro goza de la preferencia en el mobiliario de los comedores y las salas de estar. Maderas como el ébano, el iroco o el wengué, son codiciadas por su coloración oscura.
Algunas piezas de mobiliario que tradicionalmente se utilizan en estos colores son: los sofás Chester de cuero blanco, las lámparas de cristal negro, las alfombras de cebra, las pantallas de piel de potro, las alfombras de cuero vacuno en damero blanco y negro, los cojines de piel blanca, butacas de madera de wengué.
Para contrarrestar con este dúo, se pueden alternar elementos de cristal transparente o tratado con ácido, elementos de acero, espejos y piezas de metacrilato.
También podemos combinarlo con piezas brillantes, plateados o dorados, algún objeto de un color vivo (naranja, rojo, mostaza o violeta).
El uso del blanco y el negro en los dormitorios produce resultados sorprendentes. Podemos renovar completamente nuestro mobiliario, eliminando los barnices y ceras y pintándolos en estos colores. Para la ropa de cama, estos colores se adecuan perfectamente y lucen mejor sobre telas como el damasco, las sedas salvajes y los tejidos livianos.
En las cocinas, el lacado es la textura ideal para encimeras y armarios. Si damos blanco a los muebles, preferiremos una encimera negra y viceversa. Debemos tomar en cuenta que el negro absorbe el calor, por lo que se empleará con mesura en esta habitación.
En el baño, los revestimientos cerámicos en blanco y negro son clásicos, y combinan perfectamente con los artefactos sanitarios.
El dúo de blanco y negro combinan con cualquier habitación, respetando siempre el diseño y estilo de los muebles.
El negro despierta sentimientos encontrados, por un lado, está asociado con la muerte y lo negativo, pero por otro, es considerado un símbolo de elegancia y distinción. Es un color que posee un enorme impacto visual.
Categorías : Colores
Etiquetas : Ambientes en blanco y negro, blanco y negro




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